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Barberías y sus productos: Schorem y Reuzel

Barberías y sus productos: Schorem y Reuzel

Hoy empezamos una nueva sección en el blog de Sick Boy. En ella hablaremos sobre barberías y sus productos para ir profundizando un poco en la historia de este mundo. Y no existía una mejor forma de comenzar que hacerlo sobre dos referentes, Schorem Barbier y Reuzel.

En una entrevista realizada por Bertus este comentaba que no se había dado cuenta de la magnitud alcanzada por Schorem y sobretodo la marca Reuzel hasta que un día estando por Canadá (un poco lejos de Rotterdam) vio que en un escaparate de una barbería estaban expuestos sus productos. Estaban a miles de kilometros de su hogar, en la otra parte del mundo y allí estaban como si se tratase de algo normal, esto hizo que se le saltaran las lágrimas, el sueño que tenían se había convertido en algo inmenso.

En esta entrevista también recuerda un viaje a Mexico. Una vez allí tal era la multitud de gente que quería conocerlos y estar con ellos que hasta necesitaron de guardaespaldas para poder ir al baño. Pero fue algo que no le importo, lo que le impacto fueron las historias que allí escucharon. Historias como la de ex-convictos que gracias al trabajo que ellos realizaban comenzaron a dejar atrás su vida para convertirse en barberos, barberos que llegaban a tatuarse la cara de Bertus y Leen como homenaje.

Todo esto es una pequeña muestra de la importancia y relevancia que esta gente ha ganado en los últimos años. En menos de una década han alcanzado una fama tan grande que todo el mundo de la barbería conoce tanto a Schorem como a Reuzel.

Si, en menos de una década por sorprendente que parezca. En el año 2010, ya cansados de trabajar en las típicas peluquerías unisex que inundan el mundo, Bertus y Leen deciden abrir su propia barbería. Una barbería de estilo clásico de los años 50, en la que tan solo los hombres son bienvenidos y allí estos pueden disfrutar de una gran conversación mientras se llevan un peinado clásico.

En un principio pensaron que su barbería tendría un estilo americano, pero después de una ardua búsqueda de mobiliario y varias conversaciones deciden que no, que no quieren algo americano. Abandonan esta idea y deciden ser fieles a sus orígenes y montar una barbería de estilo europeo y con un nombre en holandés.

Schorem ya tenía sus puertas abiertas y desde el principio se convirtió en todo un referente en la ciudad. Tres años después de su apertura se dieron cuenta de la magnitud que su local había alcanzado y que tenían que irse a un nuevo y más grande local. Esta decisión llegó tras una fría Navidad, una Navidad en la que en torno a la barbería y a la intemperie aguardaban cerca de 60 personas, todas ellas aguantando las inclemencias del tiempo para poder llevarse un corte de pelo de Schorem. Tal era el frío que decidieron meter a todas esas personas en la barbería para que no se congelasen. Tras esta experiencia abren su nuevo local y lo hacen enfrente de la barbería, dejando la original como escuela.

El motivo de esa gran cola que había para entrar en la barbería es que Schorem no trabaja con cita previa, si quieres un servicio de ellos tan solo tienes que irte a la barbería y esperar turno. Eso si, ten mucha paciencia, puesto que la espera media puede llegar hasta las ¡6 horas!El gran sueño de tener una barbería clásica propia ya se había cumplido, no solo eso sino que superó cualquier expectativa inicial. Pero no querían quedarse tan solo con eso, querían más y deciden que ya era hora de crear su propio producto, algo que en 2014 será una realidad.

El producto tenía que seguir la linea marcada por la barbería, tenía que se algo clásico que homenajeara a aquellos hombres que se peinaban antiguamente usando grasa de cerdo. Esta fue la idea definitiva sobre la que trabajarían, el producto sería una lata desgastada con un cerdo como imagen, así es como nace Reuzel (que significa manteca de cerdo).

Ya tenían en mente como sería el producto y ahora tan solo quedaba una cosa, fabricar el producto en sí. Esto ya era otro cantar, el producto final que tenían entre manos no tenía la calidad que ellos querían y eso era un grave problema debido a que la campaña de marketing ya estaba hecha y fue tan exitosa que todo el mundo ya había oído hablar sobre Reuzel. La gente se acercaba a la barbería a preguntar por sus productos cuando estos todavía no estaban a la venta al público. Tan solo tenían unos pocos y quedaban reservados para unos pocos clientes.

 

Un día por la barbería se dejó caer un tal David Raccuglia, un fotógrafo profesional que quería inmortalizar con su cámara el trabajo que desde dentro realizaban en Schorem para un libro sobre barberías. Lo que ellos no sabían es quien era realmente este hombre, ante ellos estaba nada más y nada menos que el fundador de la mayor marca para el cuidado masculino del mundo, el fundador de American Crew.

David le ofreció su ayuda para conseguir que Reuzel fuera un producto impresionante. Aunque les desaconsejaba el uso del nombre Reuzel y toda su imagen debido a sus connotaciones negativas, pero Bertus y Leen le dejaron claro que esa era la imagen que querían. Los productos de Reuzel se convirtieron en todo un referente para el mundo de la barbería, así nace definitivamente Reuzel Inc.

Las primeras pomadas en ser lanzadas fueron la Green y la Red. Después fueron apareciendo el resto de productos de la familia Reuzel, convirtiéndose la lata azul en la más importante de su catálogo.

Hasta aquí llegamos por hoy. Esperamos que os guste la lectura, que hoy tiene un doble objetivo. Por un lado el de profundizar un poco más sobre el mundo de la barbería y por otro el de homenajear un poco a unos tipos sin los que hoy en día sería difícil imaginarse todo este tinglado.

 

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